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CARTELERA POLÍTICA

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La consigna de AMLO, acabar con sus críticos

 

Las Universidades “patito” de Claudia Sheinbaum

El presidente López Obrador es el que más veces se presenta ante los medios para responder a cualquier pregunta, diariamente en las conferencias “mañaneras”, su acoso verbal contra la prensa crítica, ya sin ningún rubor, la mayoría de las veces con nombre y apellido, se ha incrementado y lo seguirá haciendo hasta el último día de su gobierno.

Con ello, el tabasqueño que ya se apresta a montarse en el gobierno de Claudia Sheinbaum para darle continuidad a su 4T, mientras tanto, la violencia real contra los periodistas mexicanos no cesa.

“Yo no odio, yo soy pacifista”, alega cuando la prensa lo critica cuando agrede, acosa, acusa, difama y revela datos secretos de los comunicadores, aun cuando la Carta Magna se lo prohíbe.

“Nosotros no vamos a censurar a nadie, no vamos a perseguir a nadie, van a tener siempre garantizadas todas sus libertades, no somos autoritarios”, su discurso, cuando hace todo lo contrario.

No queda satisfecho denostando a los periodistas críticos, “todo este grupo siempre apoyó la política neoliberal y ahora se sienten ofendidos cuando deberían de ofrecer disculpas, porque se quedaron callados cuando se saqueó al país”. Ahora López Obrador, sus familiares, amigos y colaboradores saquean al país, y cuando los medios lo señalan se transforma en un ser despreciable.

Lo que al inicio de la actual administración se burlaba de la prensa a la que calificaba de “fifi”, en referencia a los conservadores, convirtiéndose en fuertes diatribas cada vez más habituales contra medios nacionales e internacionales que, según López Obrador, están vendidos a intereses neoliberales.

Pareciera que el presidente no sabe lo que dice, “pamplinas”, el sabe que su intensión es dañar o desprestigiar a sus críticos pues es sabido que no los tolera, los odia y no pierde oportunidad para agredirlos; es decir su lenguaje además de ser bajo y ruin, es estigmatizante y muy dañino para la libertad de expresión y el incentivo para cometer violencia contra la prensa que no es de su agrado, mayormente agredidos por sus seguidores conocidos como “chairos”.

La retórica de López Obrador contra la prensa hace que los periodistas mexicanos se sientan vulnerables, porque se trata de la incómoda relación entre el presidente desde que asumió el poder, y la prensa.

Algunos observadores han expresado en artículos de opinión creen que ello se explica en parte por las anteriores interacciones de López Obrador con una prensa que frecuentemente le ha sido hostil, y también por un nuevo enfoque comunicacional gubernamental.

Los periodistas también señalaron que aquéllos que informan críticamente sobre el presidente, con frecuencia son blanco de acoso en la Internet, de manera más marcada por usuarios de Twitter.

La consecuencia de la hostilidad presidencial hace los medios, es que durante el sexenio de López Obrador, de Morena y la 4T, es la violencia contra la prensa no ha parado, por el contrario, las agresiones aumentaron 62.13% respecto al gobierno de Enrique Peña Nieto al registrarse 3 mil 408. Es decir, se presentó una agresión contra comunicadores cada 14 horas a lo largo del sexenio de AMLO.

Además, del 1 de diciembre de 2018 hasta el 31 de marzo de 2024 han asesinado a 46 periodistas y cuatro están reportados como desaparecidos, de acuerdo con el informe “Derechos pendientes: informe sexenal sobre libertad de expresión y derecho a la información en México”, de la organización Artículo 19.

El gobierno de Enrique Peña Nieto dejó un país en el que se cometieron al menos 2 mil 502 agresiones contra la prensa, 47 asesinatos de periodistas y cuatro desapariciones.

Tras cinco años y siete meses de una violencia constante, por el gobierno del tirano el gremio periodístico esperaba respuestas, certezas de recobrar el derecho a informar y vivir sin miedo con la llegada de una nueva administración, pero eso no ocurrió.

Con López Obrador se sumó el estigma y la deslegitimación permanente del quehacer periodístico, porque su consigna de estado, es y seguirá siendo de acabar a sus críticos.

Las universidades del Bienestar son un fracaso

Con Mario Delgado como próximo titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin duda en adelante tendremos escuelas fabricantes de mediocres, inútiles, a pero obedientes, reales y sin experiencia como le gustan a López Obrador.

Una de sus primeras medidas perversas que trae bajo la manga el “ideólogo” de la 4T, será eliminar el examen de ingreso a nivel preparatoria, conocido como el Concurso de Asignación de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems).

Esta decisión busca garantizar que ningún estudiante sea excluido por no alcanzar un alto puntaje, o sea por muy burro que sea el alumno, no se va quedar sin un lugar en bachiller.

Sin duda, harán el uno-dos con Claudia Sheinbaum, hay que recordar que las dos universidades creadas por otrora jefa de gobierno serán elevadas a rango nacional.

Ello, satisfizo el ego de la presidenta electa pues se ufanó ante jóvenes afines a Morena, pues lo mismo hará con las Universidades Benito Juárez, creadas por AMLO.

A pesar de los magros y muy cuestionables resultados de las universidades Benito Juárez, Rosario Castellanos y la Universidad de la Salud, Sheinbaum dijo que estas instituciones serán elevadas a rango nacional para dar a todos los jóvenes acceso a la educación universitaria gratuita.

También presumió haber formado parte de dos movimientos estudiantes centrales para la gratuidad de la educación superior e hizo una clara advertencia a instituciones como la UNAM o la UAM, pues dijo que “tendrán que participar las universidades públicas en este esfuerzo.

No por primera vez, prometió que su gobierno logrará que la educación pública sea “verdaderamente gratuita” y sin rechazados y que para ello se abrirán por todo el país sucursales de la Universidad de la Salud y de la Rosario Castellanos. 

Fuera máscaras, lo que Claudia quiere es reproducir un sistema que es un fraude. Lo que Claudia quiere para los jóvenes más excluidos del país: “universidades patito públicas” y compartió el link a un artículo titulado “Detener la negligencia: ¿Qué hacer con las Universidades para el Bienestar Benito Juárez?”, donde describe el fracaso y el fraude del modelo implantado por AMLO. 

Claudia y Mario ni han tomado las riendas de sus próximos cargos y ya esta cometiendo fraude con los estudiantes.

Del Montón

El ministro de la Suprema Corte Javier Laynez Potisek advirtió el regreso al poder concentrado con la reforma al Poder Judicial (PJ). Javier Laynez Potisek defendió las figuras de control constitucional en el Poder Judicial y advirtió que su eliminación puede significar el regreso al Poder concentrado en los poderes Ejecutivo y Legislativo. Durante su participación en los foros sobre la reforma judicial propuestas por el Ejecutivo federal, advirtió que no puede haber retrocesos en el reconocimiento de derechos humanos, aunque en ocasiones, aceptó, se afecten políticas públicas. También cuestionó que se generalice sobre la corrupción en el Poder Judicial porque se habla de más de 30 mil personas. En el foro de este martes en Chiapas se abordó la propuesta en la iniciativa presidencial de prohibir la suspensión general de una ley cuando se resuelven juicios de amparo y controversias constitucionales. * * * Eso es todo por hoy, hasta mañana con más de lo mismo.