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¡Y VAYA QUE SOMOS DIFERENTES!

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Tal parece que hay una tendencia global para tratar de convencernos para que aceptemos que los hombres y  mujeres somos iguales, lo que es  imposible, como lo probaremos mas adelante con argumentos irrefutables.

 

Y yo me pregunto cómo seguramente se preguntaran el grueso de la población ¿Cuál es la finalidad de esta política que parece ser de carácter mundial?

Pienso que la finalidad es hacer que aceptemos a los mampos, como seres completamente normales, lo cual es discutible, sin que eso signifique que los vayamos a matar o a discriminar, pues son seres humanos como nosotros y así como no discriminamos a las personas con Síndrome de Down, que no son normales, tampoco debemos hacerlo con los homosexuales.

La tendencia de convencernos de que somos iguales empieza desde la primeros años en la escuela, pues los libros de texto, según me platicó una profesora, claramente enseña esta tendencia o sea que hombres y  mujeres somos iguales; los mensaje subliminales van  en el mismo sentido,, como lo vemos aquí con el lema “Chiapas Nos Une” o la estrella de Televisa que aparece en su pantalla,  que antes era de color negro y ahora, de múltiples colores; en ambos casos son emblemas de los homosexuales. 

Las diferencias entre ambos sexos son físicas y anímicas.

Desde el punto de vista físico, los hombres en su inmensa mayoría, son más altos y musculosos que las mujeres, además que la distribución del vello en la cara y en el pubis son totalmente diferentes; el hombre tiene barba y bigote y la distribución del vello púbico es diferente al de la mujer.

La mujer es más fina y delicada y  sus formas son más redondeadas; por supuesto que hay mujeres muy altas y musculosas, pero son la excepción: la distribución de la grasa también es diferente en ambos sexos y el canal púbico en la mujer es mas amplio en ellas que en nosotros por  obvias razones.

Los órganos sexuales en el hombre son externos, mientras que los de la mujer como vagina, útero y ovarios son internos; en ambos casos están diseñados por la  madre naturaleza para acoplarse.

Tal vez las mayores diferencias se encuentren en el comportamiento de ambos sexos; he aquí alunas diferencias.

Si se le pregunta a un hombre que enseñe las uñas, dobla las mano y las muestra de frente,  mientras que la mujer, extiende los brazos para enseñar sus uñas.

Si un hombre al fumar un cigarrillo, le queda un pedacito de tabaco, lo escupe, en tanto que una mujer se lo retira con la mano.

La maduración sexual de la mujer empieza y termina antes que el hombre y después de la menopausia ya no puede concebir, mientras que el hombre puede engendrar hijos a una edad más tardía.

Si un hombre en una reunión, ve a otro con traje o vestimenta del mismo color y confección al suyo, se siente más bien orgulloso de que otro comparta su gusto en el vestir, en tanto que en circunstancias semejantes,  si 2 mujeres se encuentran con vestidos iguales, ello es motivo de molestia de parte de ellas y tratan de evitarlo siempre que sea posible; ellas prefieren individualidad y los hombres conformidad.

Las células sexuales masculinas o sea los espermatozoides son fácilmente observables en tanto que los óvulos o sea las células sexuales femeninas, solamente pueden observarse bajo un procedimiento quirúrgico.

La inclinación hacia la monogamia es más grande en las mujeres que en los hombres.

La destreza manual para los detalles finos es muchos mayor en las mujeres que en los hombres, quienes a su vez tienen mayor inclinación por la mecánica que las mujeres.

Un hombre se viste para cubrirse y estar cómodo, mientras que las mujeres lo hacen para sentirse admiradas, especialmente por los hombres.

Los hombres se sienten más orgullosos que las mujeres sobre el sexo de sus hijos; cuando se discute quien asumirá la patria potestad de los vástagos en caso de divorcio, generalmente es la mujer quien recibirá el fallo aprobatorio en la mayor parte de las casos

Los hombres nos guste o no, somos más débiles y quejumbrosos  en casos de enfermedad y menos resistentes en casos de hemorragias.

En las preferencias para la lectura las mujeres prefieren las historias de amor y los hombres las de aventuras.

Cuando falta uno de los cónyuges, las mujeres por regla general asumen mejor el papel de padre y madre.

Creo que estas diferencias bastan para distinguir a hombres y mujeres sin que ello signifique que un sexo sea superior al otro.    

Una manzana es muy diferente a un durazno, pero ambas frutas son deliciosas; en el presente  caso diré como los franceses “vive la difference”.