JA Teline V - шаблон joomla Форекс
22
Wed, Sep
95 New Articles

El derecho a conocer la verdad

Editorial
Typography

El silencio que guardan las autoridades sobre los sucesos de violencia en Chiapas despertó una serie de especulaciones, que tiende a confundir y desinformar a la población y lo peor de todo, termina fortaleciendo la idea de que el silencio se debe  a que tienen mucho que ocultar, con lo que se construye un espiral de especulaciones al mismo tiempo que se oculta el derecho a la verdad.

El gobierno en  Chiapas mantiene en todos los asuntos un cerco informativo, en el que prácticamente no existen ruedas de prensa y cuando excepcionalmente se realiza alguna, el ingreso a la prensa es selectivo e inclusive giran instrucciones a los reporteros para que no sean duros en lo que  preguntan. De igual forma, el gobierno definió una relación con la prensa a través de los boletines que se publican en los portales y periódicos que mantienen convenios con el gobierno, situación que impide el cuestionamiento a los funcionarios, debido a que la difusión de los boletines es textual.

El silencio de las autoridades restringe el derecho a la información que tiene la población, a recibir información veraz, documentada y oportuna, con el fin de normar una opinión pública sobre los problemas que le afectan y en el caso específico de la seguridad, ésta representa la principal demanda de la sociedad al Estado, en el que cada vez más, se oculta el derecho a la verdad y a su vez, el derecho a estar bien informado.     

En este sentido, la autoridad está obligada a señalar la veracidad o no, sobre la presencia de dos policías estatales asignados como escoltas al hijo del “Tío Gil” ejecutado el día de ayer, en la emboscada que le hiciera un grupo de sicarios en Tuxtla Gutiérrez.   De ser cierta la presencia de policías como escoltas, la autoridad está obligada a realizar la investigación correspondiente y sancionar a los responsables que autorizaron la comisión de los guardias al presunto capo del grupo Sinaloa en la localidad.

Pero esta investigación debe de realizarse con la debida diligencia, pues la presencia de policías como escoltas son prueba de los vínculos que existen entre cuerpos policiales y la delincuencia organizada, situación que obliga a realizar una limpieza en las corporaciones y la remoción de la secretaria de seguridad y del propio fiscal general, por actos de omisión, acción y/o aquiescencia. Sin embargo los actos de corrupción y contubernio con la delincuencia no se construyeron en los últimos días sino que viene de años atrás, lo que implica investigar a funcionarios del pasado con el fin de deslindar responsabilidades.

Por todo lo anterior, las autoridades están obligadas a construir y dar a conocer la verdad, sobre los sucesos de violencia vividos en Chiapas en los últimos días.