El interinato posible

Editorial
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La inacción gubernamental en Chiapas está siendo desenmascarada por el presidente de la república en las conferencias matutinas. Primero envió a Zoé Robledo para coordinar el programa de vacunación en contra del Covid 19; luego, el día de ayer, manifestó claramente que el bajo porcentaje de vacunados en la entidad se debe a la falta de planeación y coordinación, cuya responsabilidad recae en el superdelegado y en la secretaría de salud. Dos funcionarios que han sido severamente cuestionados por su ineficacia y que ahora se encuentran exhibidos.

El secretario de salud cuenta con un manto de protección, originado no por su eficiencia y sí por la complicidad en el manejo de los recursos, con alguien del palacio de gobierno, pues sólo así se explica que haya sido intocado en lo que va de esta administración, a pesar de sus deslices y tonterías, en el que ha puesto en ridículo al gobierno en más de una ocasión debido a la incontinencia verbal que le caracteriza.

Los lazos de complicidad deben ser de muy alto nivel, que no ha sido destituido aún y cuando las acusaciones de corrupción y de falta de insumos en los hospitales fueron denunciados por el sindicato en las conferencias del presidente, sin que ello le haya alborotado ni un solo cabello, y continúe a lado del gobernador, mostrando que a pesar de todos sus yerros sigue siendo el funcionario de mayor inteligencia de esta administración, lo que indica el verdadero nivel del gobierno encabezado por Rutilio Escandón.

La frivolidad y la inacción del gobierno llegó a un punto de ruptura en el que es insostenible el estado de cosas en Chiapas, y en donde la posible solución está en la urgencia de cambios:  o se cambia al gabinete o se retorna a los gobiernos de interinato que mucho daño le ocasionaron a la entidad, pero la situación social no puede permanecer igual, pues la frontera sur de México forma parte de las preocupaciones de la seguridad nacional de los Estados Unidos Americanos, quienes consideran un punto de vulnerabilidad por el terrorismo la porosidad de esta frontera.

El interinato no es preocupación para el gobierno federal, pues tiene bien claro que si Chiapas ha tenido como gobernadores a Juan Sabines, a Manuel Velasco y a Rutilio Escandón, cualquiera puede ocupar el puesto, por lo que no debe sorprender que personajes como Plácido Morales, Juan Óscar Trinidad o Zoé Robledo tienen prendidas sus veladoras para entrar al relevo.

Bajo estas circunstancias el futuro de Chiapas nunca había estado más incierto que ahora, donde por primera vez está envuelta en un tipo de violencia que  desconocía, como es la narcoviolencia, que afecta a todos por igual y en donde nadie está a salvo.