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Wed, Jan
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La democracia como procedimiento y la democracia como régimen

Editorial
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En el país se tiene una experiencia de cerca de 45 años en la construcción de la democracia de procedimiento. En los años 70 del siglo pasado se empezó la creación de leyes, instituciones y procedimientos en materia político-electoral.

La famosa Ley LOPPE, promovida por Jesús Reyes Heroles, en el gobierno de López Portillo, es el punto de partida de todo este proceso de construcción de la democracia, que abrió los espacios políticos paran constituir un sistema multipartidista. A partir de allí se dio el registro al Partido Comunista Mexicano y surgió también el Partido Socialista de los Trabajadores, en el que militantes de éstos junto con la Corriente democratizadora expulsada del PRI, formaron al Partido de la Revolución Democrática (PRD), de donde se desprendió lo que hoy es el partido gobernante de MORENA..

Durante muchos años 4 fueron los partidos políticos con registro en el país: PRI, PAN, PPS y PARM. Con la reforma de la Ley de Organizaciones y Procedimientos Políticos Electorales (LOPPE), se amplió el número de partidos y se buscó perfeccionar la representación política en el Congreso con las diputaciones plurinominales.

Con la ampliación del sistema multipartidista, se buscó crear una mayor competencia política, sin que se lograra del todo, pero sí se produjo que se abriera el pluralismo político aunque no se mejoró la calidad de la participación de la población en la política y en las elecciones.

Con el pluralismo y las diputaciones plurinominales, se logró que en los Congresos de las entidades, cómo en el Congreso de la Unión, se diera la coexistencia de las diferentes fuerzas políticas del País, y que surgiera en algunas entidades los gobiernos divididos, por la presencia de partidos de oposición gobernando municipios. Y cuando el PAN obtuvo sus primeras gubernatura, se vivió la convivencia de la diversidad política en todos los niveles de gobierno, hasta el punto en que en el año 2000, el país conoció el gobierno de la alternancia y así se ha mantenido.

La democracia de procedimiento, que se traduce en elecciones periódicas, ha tenido significativas transformaciones, pero esto no ha constituido un régimen democrático. Esto debido a que en México las elecciones no son libres y al interior de los partidos se continúa coaccionando el voto, a través de diversos mecanismos, en el que se destaca la cultura de la dádiva, que limita considerablemente el ejercicio pleno de los derechos ciudadanos, por la amenaza del retiro de los apoyos sociales.

Toda esa fase de construcción macrosocial de la democracia en el país, no se tradujo en la construcción de un ciudadano informado, participativo y democrático, que reprodujera las prácticas democráticas en todos los ámbitos de la vida cotidiana en la sociedad. Esto significó la combinación de una cultura autoritaria con la cultura de la dádiva, que vulnera la construcción de nuevas ciudadanías, en la que ambas son contrarias a los principios democráticos.

La ausencia de construcción de ciudadanías, con derechos y obligaciones, ha sido la mayor falla del modelo democrático como procedimiento implementado en México y es a la vez una de las más graves carencias, en la exigencia a la rendición de cuentas a los gobernantes.

La calidad de la democracia en el país, y con ello la existencia de un régimen democrático, sólo se puede dar con la participación del ciudadano, que se involucra en actividades políticas y que interviene en la solución de los asuntos que son del interés colectivo.

Por ello es cuestionable que la votación de la revocación de mandato hoy día en disputa fortalezca la democracia participativa; sobre todo porque ésta se construye con ciudadanos y toda la población que vive de las becas y apoyos sociales no se han constituido en nuevas ciudadanías y representan una masa desinformada y despolitizada que es presa de la coacción y manipulación del voto.

En México se requiere urgentemente construir nuevas ciudadanías, que fortalezca la democracia de procedimiento, pero que al mismo tiempo se desarrolle una cultura democrática en todos los ámbitos de la vida cotidiana que permita construir una democracia de régimen. Aspecto que no está presente en los intereses del actual gobierno, que ha socavado la participación política y que reconstruyó el modelo autoritario de gobierno de un solo hombre.