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Los incumplimientos de la UNACH

Editorial
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La UNACH desde su fundación, presentó un problema con los recursos humanos, fueron contratados un grueso de docentes que no tenía la formación ni las competencias académicas para desarrollar las funciones sustantivas de la universidad, fundamentalmente el de la investigación. En ese sentido, la tarea que desarrolló la universidad en la primera década fue la de privilegiar a la docencia, al asumir que su función primordial era la formación de profesionistas. Esta situación provocaría que la UNACH no definiera un rumbo con sentido académico y al interior se generaran disputas políticas por el control de la rectoría.

La profesionalización de los docentes en la UNACH inició a mediados de la década de los 90, 20 años después de su fundación-, todo ello dentro del marco del Programa de Profesionalización y Mejoramiento del Profesorado (PROMEP), en donde algunos profesores de tiempo completo fueron becados por la SEP para realizar estudios de posgrado, incluso muchos docentes de la docentes fueron al extranjero a estudiar el doctorado. El primer investigador que ingresó de la UNACH en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) fue en esa época, lo que evidencia el rezago en el campo de la investigación en la universidad.

Años después, la UNACH promueve un crecimiento de sus programas en otros municipios, pero mantuvo la misma problemática: para atender los programas académicos de los nuevos campus, no hubo el recurso humano y se habilitaron para ese efecto a profesionistas locales.

Entre los años 1995 y 2018, la SEP, dentro del programa del PROMEP, le otorgó a la UNACH más de 600 plazas de profesores de tiempo completo; el requisito para asignar esas plazasde acuerdo a los lineamientos de la SEP, es que los docentes tuvieran posgrado y de preferencia que tuvieran el doctorado. Pero aquí se otorgaron esas plazas discrecionalmente y muchas de ellas se entregaron a profesores que no cumplían con los requisitos, lo que provocó el problema de justificar esas contrataciones y la universidad terminaría sancionada por la SEP, quien no reconocería a muchos de estos docentes por no poseer los requisitos del doctorado.

Son dos incumplimientos que la UNACH no logró subsanar ante las autoridades federales: uno, que todos los docentes que recibieron las becas para el estudio del posgrado comprobaran los títulos y segundo, que todas las plazas de tiempo completo otorgadas hayan sido designadas a doctores. A partir de ese incumplimiento la administración del actual Rector asumió como política institucional el de los despidos, sobre todo, de aquellos que no cumplían con los requisitos de las plazas. El camino fue el de castigar a los beneficiarios y no el de investigar a quienes otorgaron las plazas incumpliendo con los compromisos académicos.   

La UNACH tiene como misión; “Ser una institución de educación superior, pública y autónoma, que genera, recrea y extiende el conocimiento; forma profesionales, capaces, críticos, propositivos y creativos, con espíritu ético y humanista, conciencia histórica y social; y comprende y anticipa la complejidad de la realidad social, para incidir con responsabilidad en el desarrollo de Chiapas y de México, con respeto a la identidad cultural de los pueblos, a la biodiversidad y al ambiente. “ Lamentablemente, en la universidad no hay congruencia entre el trabajo que se realiza en las aulas, con la misión de la institución. En otras palabras simple y llanamente este principio rector de formar profesionales críticos, propositivos y creativos, con conciencia histórica y social, la universidad no lo cumple.   

La universidad lo que reproduce es el conformismo generalizado, la sumisión y la ausencia de crítica y por lo tanto existe poco cuestionamiento en la vida universitaria, lo que impide y dificulta esfuerzos colectivos de transformación de los entornos universitarios y sociales. Muestra de esto es la marcha de apoyo para la reelección del rector del pasado viernes, en el que se mostró a un grupo de universitarios acarreados a vitorear a un funcionario, aspecto que desprestigia a la universidad y que muestra la necesidad de profundizar el trabajo académico para cumplir con el postulado de la misión de la universidad y para desempeñar un papel útil a la sociedad.